Hotel Sevilla Cuba, Paseo del Prado, Old Havana |
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HOTEL SEVILLA CUBA, HISTORY |
Cuando se va a hablar de la Historia del Hotel Sevilla no se puede obviar la Historia del Paseo del Prado habanero. Desde 1774, se comenzó la construcción del Paseo del Prado fuera de las antiguas muralla de la Ciudad que intentaron protegerla de los asalto de corsarios y piratas en los siglos XVI al XVIII. Se impulso un nuevo concepto de calles más anchas y árboles frondosos. A ambos lados de éste paseo se alzaban las más lujosas mansiones de la ciudad. Muy rápido, el Prado se convirtió en el corazón de la vida social habanera. Los domingos, especialmente, paseaban por él numerosos carruajes, llevando aristocráticos ocupantes, y en la temporada de carnaval, ésta avenida era el punto culminante de los famosos paseos.
El paso del tiempo hizo obsoleto el sistema de fortificaciones y se comenzó el derribo de las murallas en 1863. Pocos años más tarde, aledaño al ya notorio Paseo del Prado, se inició la construcción del primer hotel de lujo de la Habana de entonces: el Gran Hotel Sevilla .
Los dueños del hotel Inglaterra, Manuel López y Urbano González, construyeron en Trocadero esquina a Zulueta este hotel. Según el Licenciado Juan de Las Cuevas Toraya, en su Libro “500 años de la Construcción en Cuba” fue obra del arquitecto José Toraya auxiliado por el ingeniero Aurelio Sandoval . Según las fuentes utilizadas por el historiador del Hotel, T. Pupo, los arquitectos de la obra fueron, los señores Antonio y Rogelio Rodríguez quienes se inspiraron en las líneas moriscas de la entrada del famoso Patio de los Leones del Alhambra de Granada, en España, estilo que sobresale en arcadas, columnas, y en la profusión de mosaicos. Las obras se iniciaron desde 1880, por una de las pocas empresas dirigidas por cubanos: la compañía constructora “El Guardián” cuyo presidente era el Sr.Perfecto López y el Sr.Felipe Beltrán su administrador. El Gran Hotel Sevilla se inauguró el 22 de marzo 1908 en una pomposa ceremonia donde estuvo presente lo que más brillaba de la sociedad habanera. Estuvo presente el Obispo de La Habana, representantes del Ayuntamiento, la Señora María Pilar Beltrán fue la madrina y el Señor Perfecto López fue el padrino.
Tenía entradas por las calles Trocadero y por Zulueta, en la planta baja contaba con una farmacia, barbería, café, gabinete para conferencias y otras instalaciones, en los otros niveles se encontraban las 162 habitaciones, con baño y teléfono. Se llegaba a los pisos por dos ascensores y dos escaleras y en todos había una suite para familias y salones de recibo y acceso. El costo total del edificio fue de 500 mil pesos. En el centro, un gran patio estilo andaluz contribuía a incrementar la circulación del aire en las habitaciones, que tenían un puntal muy alto para hacerlas más confortables en los meses del verano. Un lujoso mobiliario, confeccionado por la casa cubana Vila y Rodríguez , completaba el confort. Con este hotel la ciudad habanera se abría al incipiente negocio turístico. |
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Arquitectura, decoración, servicios, y sobre todo el céntrico lugar en que fue construido, hicieron de este hotel uno de los más frecuentados en las primeras décadas de la República, y su fama trascendió las fronteras de la isla. Allí se presentaban las señoritas a la sociedad, se realizaban bailes de beneficencia y se recaudaron los fondos necesarios para la erección de una estatua al ilustre José de la Luz y Caballero. El Roof Garden resultó ser por excelencia el lugar de reunión de los grandes empresarios y políticos de la época y donde se organizaron en muchas ocasiones los grandes negocios y las campañas políticas del momento.
En su amplia galería de huéspedes ilustres se cuentan anécdotas sabrosas como la ocasión en que el célebre tenor Enrico Caruso , atemorizado por el estallido de un artefacto explosivo en el Teatro Nacional donde actuaba se espantó tanto que corrió a refugiarse sin cambiar sus ropas y maquillaje al Hotel Sevilla donde se hospedaba. En otra ocasión, la famosa cantante Josephine Baker, quien había sido rechazada en el Hotel Nacional por el color de su piel, fue acogida en el Sevilla, declarada Huésped Ilustre y se le organizó una conferencia de prensa, todo lo cual constituyó un gran show publicitario para el Hotel.
A inicios de la década del veinte, la compañía norte-americana Bowman Hotels compró el Gran Hotel Sevilla y el edificio colindante (una construcción inicialmente destinada a ser un hospital, pero que nunca pudo abrir como tal por la falta de autorización para obtener una zona de silencio en tan populosa área). En el año 1924, se terminó por la empresa Arellano y Mendoza una ampliación de este hotel, con salida para el Paseo del Prado y comunicación con el patio del anterior, con lo que se completaron 300 habitaciones. Se trataba de un edificio de 10 plantas sobre un terreno de 27 por 47 metros. La planta baja tenía locales para diez comercios, y el
último piso lo ocupaba un roof garden con un espacioso salón y la cocina y pantry. En los ocho pisos intermedios estaban las habitaciones. El contrato de este edificio se firmó el 24 de enero de 1923 y se terminó el 2 de enero de 1924, lo que constituyó un record en su tiempo . A partir de esta inversión, ambos edificios se unieron y se le convirtió en el edificio más alto de su época y en diciembre de 1924 fueron conocidos con el nuevo nombre de Hotel Sevilla Biltmore . El hotel ofrecía cuatro plantas con 300 habitaciones y nueve apartamentos; todos con teléfonos y cuartos de baño.
El Hotel llegó a adquirir tanto prestigio que en 1928 muchos de los asistentes a la Conferencia Panamericana de la OEA celebrada en Cuba, fueron sus huéspedes. El Crack del 29 afectó negativamente sus operaciones a tal extremo que la Bitmore decidió cerrar la instalación en 1931 y solo cuatro años después reabrió sus puertas ahora bajo los auspicios de la millonaria Sucesión Falla Gutiérrez.
Con esto y la creciente penetración norteamericana en la isla que le daría al turismo un matiz más vinculado al vicio y los negocios turbios vendrían, cambios importantes para el Sevilla. La vida del hotel cambiaría su rumbo a partir de 1939 cuando Don Amleto Battisti y Lora se apoderó de las acciones del Hotel Sevilla Biltmore . Este uruguayo, de origen italiano, llegó a Cuba después de un pasado turbio vinculado al mundo del hampa en Suramérica y Europa. Enriquecido dueño de la Co. Arrendataria S.A., soborna a funcionarios del gobierno y adquiere las acciones del Hotel que arrastraba una hipoteca a cargo del City Bank Trust Co. Y establece en el Sevilla su centro de operaciones. Battisti , algún tiempo después entró en negociaciones con la mafia ítalo norteamericana que empezaba a adueñarse de La Habana, primero a través de la figura de Lucky Luciano y luego de Santos Traficante (padre).
Ya en materia de innovaciones en el edificio, Don Amleto realizó, en el hotel, una serie de notables adaptaciones y reparaciones. Por ejemplo, abrió un bar decorado por el famoso caricaturista cubano Conrado Massager. Este fue el primer bar refrigerado que existió en Cuba. Más tarde construyó en los altos de la cafetería del hotel un Casino que funcionó hasta el triunfo de la Revolución. |
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Dado el esplendor y elegancia del Hotel, así como por las relaciones de negocios de las personalidades a el vinculadas, el Hotel Sevilla fue escenario de numerosas fiestas sociales de envergadura. El Roof Garden particularmente resultó ser, por su elegancia, popularidad y por los personajes que asiduamente allí acudían, el salón de moda de la alta sociedad. En la década del 30, el Club Internacional de los Leones Capitulo Habana, celebraba sus sesiones-almuerzo todos los martes a las 12:00 meridiano en el “Salón Chino”.
Con pocas variaciones la vida del Hotel se mantuvo más o menos igual durante las siguientes 2 décadas, hasta que el 1ro de enero del año 1959, al triunfar la Revolución Cubana, el dueño del Hotel Sevilla Don Amleto Battisti y Lora se asiló precipitadamente en la embajada uruguaya y poco más tarde el Hotel pasa a ser propiedad del Estado Revolucionario Cubano.
Hasta 1965, el hotel continuó prestando sus servicios, fundamentalmente al turismo nacional. Entre 1966 y 1969, se hizo una reparación general y se adaptaron locales destinados a una escuela de hotelería. El actual hotel-escuela se inauguró como tal en octubre de 1969, con capacidad para 400 huéspedes en sus 188 habitaciones, y dos albergues para 200 estudiantes becados. Hasta la fecha ésta escuela posee el honor de haber formado a la gran mayoría del personal hotelero del país.
Veinte años después, en 1989, se iniciaría una revitalización completa del hotel Sevilla, remozando completamente su aspecto. En 1993 abre nuevamente sus puertas con el esplendor que siempre lo caracterizó, pero modernizado con el nuevo concepto de confort y del servicio hostelero internacional.
Desde el Primero de noviembre de 1995 el Hotel Sevilla , que pertenece al Grupo Hotelero cubano Gran Caribe, es operado por el Grupo ACCOR de Francia. |
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Los Operadores :
Los dueños del hotel Inglaterra, Manuel López y Urbano González.
L a compañía norte-americana Bowman Hotels.
Don Amleto Battisti y Lora .
Grupo Hotelero Cubano Gran Caribe
Grupo ACCOR de Francia.
Grupo Sofitel |
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